Cristina Kirchner demora en el Senado el pliego de Daniel Rafecas para la Procuración

Las intenciones del Gobierno para desplazar al procurador interino Eduardo Casal y designar a otro candidato como jefe de los fiscales están empantanadas: todavía no se logran los dos tercios en el Senado para designar al juez federal Daniel Rafecas para ese cargo, ni el aval en Diputados para reformar la ley orgánica del Ministerio Público Fiscal que flexibiliza la mayoría requerida para nombrar un nuevo procurador. Y Rafecas dijo que no aceptará el cargo si el oficialismo flexibiliza la cantidad de votos en el Senado para elegirlo.

En el entorno del Presidente pretenden que el pliego sea tratado en febrero, pero la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti, que preside la Comisión de Acuerdos, aún no convocó a Rafecas a una audiencia pública. Fernández Sagasti es una de las espadas de Cristina Kirchner en la Cámara alta, y tratar el pliego de Rafecas no es una idea con la que simpatice la vicepresidenta Cristina Kirchner.

El pliego fue enviado por el Poder Ejecutivo al Senado en marzo del año pasado y tanto Fernández como su jefe de gabinete Santiago Cafiero ratificaron, en más de una oportunidad, que Rafecas es “el candidato del Gobierno”. Pero, aunque tiene el visto bueno de una parte de la oposición, los dos tercios todavía no se alcanzan. Hay dirigentes de las filas del Frente de Todos que reconocen que la disputa ocurre, en realidad, en la Casa Rosada, publicó el diario La Nación.

“Cristina desconfía de cualquiera que no sea candidato suyo”, dijo un dirigente del oficialista al diario fundado por Bartolomé Mitre, quien recordó que Rafecas instruyó dos causas sensibles para el kirchnerismo: un primer tramo del caso Ciccone contra el ex vicepresidente Amado Boudou; y la causa por enriquecimiento ilícito contra el exsecretario de Obras Públicas, José López.

Ese mismo dirigente señaló que en ambos expedientes intervino como abogado el penalista Diego Pirota, entonces socio de Darío Richarte –ex subdirector de la SIDE de Fernando Santibañez-. Ambos abogados fueron cercanos al actual auditor de la Nación y operador judicial Javier Fernández, que según informó el diario La Nación, reestableció su vínculo con la vicepresidenta y con su hombre de confianza en el Ministerio de Justicia, Juan Martín Mena.

Cerca de Alberto Fernández reafirman a Rafecas y se muestran más esperanzados; dicen que el pliego podría ser aprobado si el Senado lo tratase en las sesiones extraordinarias. Aun así, no hay consenso suficiente en la oposición para avalar el pliego de Rafecas, a pesar de que Elisa Carrió convocó a los radicales que integran el interbloque de Juntos por el Cambio en el Senado y a los del PRO a dar su aval para evitar así que Cristina imponga otro candidato.

El actual juez federal dijo, cuando el kirchnerismo más duro impulsó el debate para modificar la ley orgánica del Ministerio Público Fiscal, que él no aceptará el cargo si se flexibilizan los requisitos para que el Senado le dé acuerdo. Después de esa declaración, Alberto Fernández dijo públicamente que Rafecas era muy “principista”, y el juez bajó su perfil.

El proyecto para reformar la ley orgánica del Ministerio Público Fiscal fue aprobado en el Senado y está estancado en Diputados. El oficialismo no tiene los números suficientes para aprobarlo y, según dijo un colaborador de Alberto Fernández a este medio, tampoco es la intención del Presidente forzar una agenda judicial en el Congreso durante el año electoral.

El Poder Ejecutivo incluyó, sin embargo, el tema Rafecas en el listado de asuntos para tratar en las sesiones extraordinarias, igual que el proyecto de reforma del MPF.

La oposición le pidió a Sergio Massa que, para la extensión del esquema de sesiones mixtas, ese proyecto, así como también el proyecto de reforma judicial promovido por el Gobierno, sean excluidos de la agenda.

Mientras, el juez federal titular del Juzgado N° 3 de Comodoro Py observa qué hace la política con su pliego y espera ser convocado a la audiencia pública en la Comisión de Acuerdos del Senado.

 

 

(Análisis)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *