Quemas del Delta: “La salida es un cambio de visión de todos los modelos”, afirmó Sasia

La abogada del Foro Ecologista de Paraná, Aldana Sasia, analizó la grave situación que se vive en los humedales del Delta del Paraná donde los incendios se producen desde hace varios meses generando serias consecuencias en el medio ambiente y la salud de las personas.

En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza), Sasia aclaró que “la Multisectorial se conformó esta semana y como organización no convocamos a la marcha pero hay una necesidad de la sociedad de manifestarse y por eso apoyamos la manifestación”.

“Como organización venimos trabajando hace mucho tiempo, tenemos una demanda presentada ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación hace más de un mes, porque en Paraná la gente se dio cuenta de la envergadura del problema cuando le llegó el humo a la cabeza pero esto hace más de seis meses que está ocurriendo y esta catástrofe ambiental se reproduce de manera continua”, indicó. Sobre ello, resumió que “la presencia de humo es lo que hace que la gente identifique una problemática que se viene manifestando hace más de seis meses y que va mucho más allá del humo”.

Explicó que “los hechos aislados que se dan en los campos que no tienen nada que ver con el Delta son intencionales y responden a un tipo de prácticas que quieren hacer un movimiento dinámico como para dejar algún mensaje que puede ser en contra del campo o una reacción contra el movimiento ambientalista”. “Estos hechos que sucedieron en Santa Fe o Colonia Avellaneda son actos vandálicos, es como una provocación que se utiliza el momento y se quiere relacionar con lo que sucede en el Delta pero son hechos aislados y nada tienen que ver con la problemática que se suscita en el Delta”, aseveró.

En cambio, afirmó que “lo del Delta tiene una multiplicidad de factores pero el principal causante, el inicio de todo este caudal de quemas, tiene que ver con un modelo de producción ganadera que tiene una práctica consuetudinaria de realizar este tipo de quemas para obtener pastura y el deterioro que tiene la tierra del Delta provoca que estas quemas sean desmedidas e incontrolables porque la situación que hoy tienen los humedales del Delta no es la misma que tenían 10 años atrás”.

“Esta práctica continua, la sequía y la bajante del río con todos factores que conllevan a que este tipo de quemas sea casi incontrolable”, advirtió.

En consonancia con ello, adujo que “la piromanía existe y puede ser que al ver la cantidad de quemas que hay en todos lados se aliente este patología, pero también quemar es una costumbre que se tiene en muchos lugares, he visto ciudadanos quemando hojas en calle Mitre de Paraná porque es una mala práctica que tiene incorporada el ciudadano común y por otro lado es una práctica que se utiliza para dejar en shock el terreno para que no pueda seguir utilizándose”. Como ejemplo, mencionó que “en Victoria sucedió que una empresa que no podía usar más un terreno para producción agropecuaria pidió usarla para un proyecto inmobiliario”.

A la hora de analizar el accionar de los Estados provinciales y nacional, Sasia sostuvo que “el panorama es bastante desolador porque esta situación ya se vivenció en 2008 y lamentablemente hasta la fecha se sucedieron programas, proyectos, consultorías, inversiones del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo y estamos en esta situación por una falta de acción por parte de los Estados involucrados y el Estado más infractor es el entrerriano porque es el que mayor porción del Delta tiene, la dimensión es de casi un 63%”.

“Todas estas situaciones se podían evitar si se llevaban adelante algunos de los ejes de los programas que se mencionan en el Piecas que es el Programa Integral para la Preservación del Delta que se dio después de las quemas de 2008. Hay estudios sobre producción sustentable, sobre ganadería sustentable, sobre desarrollo sustentable, sobre urbanización del suelo pero lamentablemente no se hizo nada y por eso llegamos a esta situación. Las responsabilidades están distribuidas y les competen a todos”, sentenció.

En tal sentido, aclaró que “en esto el gobierno nacional no tiene el mismo grado de responsabilidad porque no es decidor de políticas sino que es observador porque la jurisdicción es provincial, y hasta la fecha se ha mostrado como el bombero que viene a apagar el fuego y se ha mantenido todo el tiempo en una constante intervención tratando de buscar una solución, entre ellas la propuesta de declarar un Parque Nacional que no fue tomada por el gobierno de Entre Ríos”.

Soluciones posibles

Respecto de las soluciones posibles, la abogada afirmó que “la salida es un cambio de visión con respecto de todos los modelos que se tienen;  el mundo está reclamando un cambio y esta pandemia nos deja una lección, no se puede seguir con los mismos niveles de desarrollo e interpretando el desarrollo como la apropiación de los recursos”.

Y reflexionó: “Se habla de desarrollo y reactivación de la economía en una Argentina totalmente desigual que tiene la mitad de su población absolutamente empobrecida, ante lo cual decimos que si el desarrollo económico significa la apropiación de los recursos, el extractivismo absoluto y la degradación del ambiente, dentro de 20, 30 o 40 años ya no habrá posibilidad de reactivación de la economía a través de los recursos porque van a estar saturados. Argentina y Latinoamérica necesitan un cambio de modelo, de seguir siendo simplemente exportación de comodities y empezar a desarrollar políticas públicas que tengan que ver con una escala perdurable y de subsistencia, igualando un poco más las condiciones de vida de sus habitantes”.

“En estos alrededor de 22.500 kilómetros cuadrados las actividades productivas deben ser mínimas y a pequeña escala, por algo se llegó al estado de deterioro en que estamos. Si se quiere seguir devastando un humedal y seguir produciendo a esta escala, las consecuencias de sequía del río de Paraná y de escases de lluvias van a continuar y no son casuales. Hay una altísima tasa de desmonte nativo en Entre Ríos, con lo cual no es solamente poner el eje en las quemas del Delta sino que estamos envueltos en una problemática ambiental muy grande”, planteó.

“El mundo está reclamando una modificación de estas estrategias porque para 2030 las consecuencias del cambio climático van a ser nefastas”, sintetizó.

El Volcadero de Paraná

En el mismo sentido de cosas, aseguró que “en el Volcadero de Paraná es la misma situación, y es un tema que duele porque es una causa judicial en la que hemos batallado durante más de 15 años, y esto demuestra que si no hay gestión y voluntad política las cosas no se solucionan por más leyes y sentencias que existan”.

“Ayer escuché que el intendente (Adán) Bahl va a hacer una denunciar penal contra la provincia de Santa Fe por el humo. Imaginemos las veces que deberíamos haber denunciado a los intendentes de Paraná por el humo que teníamos en la ciudad. Un humo altamente evitable y contaminante. Lamentablemente tenemos esas miradas de denunciar cuando llega el problema sin mirarnos a nosotros mismos”, lamentó.

“Las soluciones nunca fueron plasmadas desde el origen, nunca se intentó reducir la cantidad de basura, nunca se llegó a trabajar para que el vecino separe residuos, nunca se atacó el problema desde el fondo. Hasta que no se asuma como sociedad el compromiso de hacerse cargo de la basura que cada uno produce, de separar en origen con una política de Estado fuere, este problema no se va a solucionar. Falta mucha conciencia y mucha gestión política en lo que hace a estas prácticas y a los cambios que se necesitan”, concluyó.

 

 

(Análisis)

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